Revista Capital

La mano de Robert Reich en la irrupción de Sanders

Ingeniero Civil y Magíster en Sociología UC, Máster en Políticas Públicas en la Universidad de California, Berkeley y actualmente estudiante de Doctorado en esa misma universidad.

Aunque es posible que no logre la nominación del partido Demócrata, la campaña de Bernie Sanders ha resultado casi tan novedosa como la de Trump. Suele decirse que tanto Bernie como Trump han surgido como respuestas casi naturales al creciente descontento con el sistema político.

Claro eso sí, por razones y propuestas muy distintas.

¿Cómo se explica que un senador de 74 años de un pequeño estado como Vermont haya podido competir tan fuerte con Hillary Clinton por el cupo demócrata?

Una interesante clave se puede encontrar en la figura de Robert Reich, profesor de la Universidad de California, Berkeley. Reich permite comprender por qué Sanders ha sido una sorpresa. Y, ciertamente, por qué no.

Reich ha trabajado en cuatro gobiernos y ha sido destacado por la revista Time como uno de los 10 mejores servidores públicos del siglo XX por su desempeño como Ministro del Trabajo de Bill Clinton. Su cercanía con la familia Clinton es previa incluso al primer encuentro entre Hillary y Bill.

A Bill lo conoció en 1968 en el barco que trasladaba a los ganadores de la prestigiosa Rhode scholar a Oxford. Quedó cautivado por su capacidad de captar la atención de todo el mundo y afirmar que pronto sería gobernador de Arkansas.

A Hillary la conoció antes, en un encuentro de líderes en Darmouth. Luego todos coincidieron en la escuela de derecho de Yale. Ahí, además, él recuerda haber presentado a los Clinton -incluso previo al famoso encuentro en la biblioteca donde Bill se lanzó a conversar por primera vez con Hillary.

Por ello es que no han sido pocos los sorprendidos con que Reich apoye a Sanders: “Hillary es la mejor persona para administrar el sistema actual, pero Bernie el más indicado para transformarlo” -ha dicho incansablemente.

No son pocos los sorprendidos con que Robert Reich, ex ministro del trabajo de Bill Clinton, hoy apoye la candidatura de Bernie Sanders. El profesor de la Universidad de Berkeley, cuyas clases se repletan con más de 700 alumnos cada semana, fue uno de los primeros en presagiar que Sanders sería una grata sorpresa este 2016. ¿En qué basó su apuesta por este desconocido senador frente a la figura más fuerte del establishment demócrata y la eventual primera presidenta mujer de EEUU?

Pero este quiebre con la familia Clinton está lejos de ser lo más notorio del caso. Quizás porque en política, al parecer, no existe tal cosa como un quiebre definitivo.

Reich fue uno de los primeros en presagiar que Bernie sería una grata sorpresa este 2016. ¿En qué basó su apuesta por este desconocido senador frente a la figura más fuerte del establishment demócrata y la eventual primera presidenta mujer de Estados Unidos?

Comprender y canalizar el descontento con el sistema económico y político actual.

Su diagnóstico es que gran parte de los problemas de la sociedad estadounidense tienen que ver con su incapacidad de atender demandas de las clases medias y populares. Aunque estudió derecho, su formación como académico la desarrolló siendo profesor en Harvard en una disciplina cada vez más escasa: la economía política.

Uno de sus primeros trabajos es aún lectura obligatoria para entender los efectos de la globalización sobre el mundo del trabajo. (The work of Nations, 1991). Luego, ha girado a describir la senda de desarrollo que adoptó Estados Unidos en los 80s y por qué no han podido retomar el ritmo de progreso y bienestar de la postguerra.

Al llegar a Berkeley en 2006 su trabajó se potenció enormemente. Aquí encontró eco en dos enormes intelectuales: Emmanuel Saez y Paul Pierson. Con Saez–coautor del célebre Thomas Piketty- comparte que el proceso de excesiva concentración de la riqueza ha sido resultado de políticas específicas más que una consecuencia natural del crecimiento económico, el desarrollo tecnológico o la globalización.

Con Pierson (Winner-Take-All Politics: How Washington Made the Rich Richer--and Turned Its Back on the Middle Class, 2010; American Amnesia, 2016) coincide en cómo la excesiva concentración de recursos ha terminado dañando el sistema democrático, haciéndolo cada vez más lejano a los intereses de la mayoría de la población.

Reich intenta persuadir a sus compatriotas no simplemente imitando a los escandinavos, sino apelando a su propia historia y el “pacto social”de la postguerra. Por cierto, hay muchos puntos en común. La apuesta es hacer que capitalismo y democracia convivan balanceadamente; ycontrarrestar el giro de los 80s durante la era Reagan-Bush.

Reich está convencido que el estado actual de las cosas es el resultado de decisiones adoptadas en el pasado que, ciertamente, se pueden revertir. Por ello, cuando visitó Chile, quedó cautivado al conocer los encuentros entre Milton Friedman y Pinochet en los 70s. Incluso escribió una obra de teatro – Milton and Augusto, 2012- donde recrea cómo pudo haber sido ese diálogo y cómo decisiones de entonces han marcado nuestra era actual. Las consecuencias de la era Reagan y las estrategias para retomar el balance entre capitalismo y democracia es el tópico centralen sus recientes obras como Supercapitalism (2007), Aftershock (2010), Beyond Outrage (2012), el documental Inequalityforall (2013), y SavingCapitalism: Forthemany, notthefew (2015).

No son pocos los sorprendidos con que Robert Reich, ex ministro del trabajo de Bill Clinton, hoy apoye la candidatura de Bernie Sanders. El profesor de la Universidad de Berkeley, cuyas clases se repletan con más de 700 alumnos cada semana, fue uno de los primeros en presagiar que Sanders sería una grata sorpresa este 2016. ¿En qué basó su apuesta por este desconocido senador frente a la figura más fuerte del establishment demócrata y la eventual primera presidenta mujer de EEUU?

Sus clases en Berkeley se repletan con más de 700 estudiantes cada semana y, junto al millón y medio de seguidores en Facebook -a quienes ofrece semanalmente office hours en vivo, palpa a diario la necesidad de cambio de las nuevas generaciones. Es fácil presagiar que seguirá impactando el futuro de la política en Estados Unidos.

Por ello es que muchos sostienen que la inminente derrota de Sanders no será tal. Es probable que Hillary deba hacer un gesto hacia este sector del partido demócrata. ¿Posiblemente con Robert Reich de vicepresidente? No sabemos. Lo que sí parece probable es que sus ideas e influencia en los jóvenes se incorporen en el programa y la estrategia que adopte de aquí a las elecciones finales en noviembre.

Sin duda, seguir a Robert Reich será una buena manera de comprender todo esto que viene.