Opinión

Anticipando la fiesta electoral del 2017

Falta poco para que empiecen a entrar a la pista de los cuatro años los honorables presidenciables. ¿Quiénes son los candidatos?

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Economista

Los corredores ya preparan sus marcas. Hay dos razones fundamentales para ello: una es la necesidad de los partidos de apoyar las municipales y empezar a proyectarse ahí, y la otra es el pobre pato que no sólo esta cojo, sino también manco, mudo y tuerto. Una evidencia es que ya vamos al inicio del tercer tiempo, en apenas 18 meses. El primero fue la algarabía del triunfo y de la retroexcavadora. El segundo se inició con los escándalos políticos y terminó con un cambio de gabinete. Eso no duró mucho, y el tenor fue hacer de la transparencia el sello del Gobierno. A poco andar se requirió otro cambio de gabinete, paradójicamente por falta de transparencia, y se inició una tercera etapa con un mea culpa: se acabaron los recursos, pero no habría renuncia sino sólo realismo. Para ese efecto se convocó a un gran cónclave que dio el inicio a la partida.

En fin, la aparición de los presidenciables se inicia cuando el primero salta el ruedo y obliga al resto a marcarlo para que no saque demasiada ventaja. Esto será un precalentamiento para las primarias que prometen ser en gloria y majestad. Las habrá por partido, luego por coalición, y quizás nuevos conglomerados en formación. Habrá fiesta para todos los gustos.

Bueno, pero vamos a los atletas. Por la pista derecha de la cancha se preparan varios. En general son maratonistas experimentados y de larga trayectoria, más que jóvenes y briosas apuestas. Sin duda quien lleva la pole position es Piñera, según confirman hoy las encuestas. Se agrega un factor no menor: el financiamiento de la próxima campaña será muy complejo, lo que puede dejar a otros en el camino, pero ya sabemos que ése no es precisamente su problema. Por cierto no le faltan las ganas ni el talento, y no le vendría mal repetirse el plato para hacer lo que no pudo hacer en su mandato.

Detrás, pero aún lejos, se preparan Allamand, Espina y Ossandón por RN. Nada mal para un solo partido. Una primaria parece que será la fórmula para encontrar el elegido. No habría que descartar que Piñera no quiera ir a esa lid y pueda ser presentado por otro partido, por ejemplo Amplitud, pero para eso tendría que superar el ego de doña Lily, que también quiere entrar al ruedo. Quizás Matthei se meta entremedio y abra la cancha, un deporte que le agrada ya que lo ha practicado y tiene talento para ello. Dependiendo del clima político se podría necesitar una persona más clara y directa en sus pensamientos, y en ese escenario ella es imbatible.

En la reserva del banco derecho esperan con mucha fe y esperanza para ser llamados a la cancha: Moreira y la mencionada Lily Pérez, que lo piden a gritos. También está Hernán Larraín soterradamente tanteando el terreno, ya que en la UDI han quedado cortos de candidatos. En lo profundo de su corazón igualmente espera el gran llamado al olimpo Joaquín Lavín, que alguna vez estuvo en las puertas mismas del paraíso y no lo logró. Como vemos, la derecha no tiene cartas nuevas para el juego, y eso es un problema. Dicho de otro modo, no parece tener ideas novedosas que aportar en la segunda década del siglo XXI.

Por la pista del centro hacia la izquierda, ya trotan ansiosos Ignacio Walker, Andrés Velasco, mientras espera tensamente en la banca Ximena Rincón, que ya ha mostrado su intención de jugar. Su gestión en un gobierno tan aproblemado y de pobre desempeño no es la mejor carta de presentación; pero, en fin, en nuestro país pasan cosas de novela. Sin duda, Orrego está al “agüaite” por si se abre una ventanita aunque sea pequeña.

Por la pista izquierda moderada, ya entraron a empujones a la pista Lagos Escobar e Insulza. Se ven a sí mismos como grandes redentores de un partido –el actual gobierno– en que van 5-0 abajo. Pero no están muy jóvenes que digamos, y tampoco tienen ideas novedosas, salvo recurrir a su pasado de gloria y poder. Lo más notable es que a Lagos lo quieren más desde la derecha que desde la izquierda, lo que es una gran paradoja.

Dado el escenario tan confuso que ha generado este gobierno, la enorme falta de liderazgo de Bachelet y la aparición de movimientos fundamentalistas en la izquierda joven, es fácil prever que la batucada se nos viene con todo.

Como es habitual y hasta necesario, Gómez estará disponible para las primarias, ya que su partido simplemente no tiene ninguna otra carta que jugar. Ni hablar de una mujer o un joven, que pareciera que están prohibidos o escondidos porque no se ven por ninguna parte. En el oficialismo esperan su oportunidad Lagos Weber y Pizarro. Este último siempre lo soñó y en su fuero interno cree que se lo merece. Lamentablemente tiene muy pocas posibilidades, porque está lesionado de una pelotera de barrio y hasta lo podrían suspender del club. En fin, igual está buscando la puerta del estadio.

Por la izquierda clásica, ya corren a todo ritmo Isabel Allende y ME-O. Son los favoritos del grupo y tendrían que enfrentarse en una primaria. Son el agua y el aceite, y es parte del folclore que vamos a ver. En primera línea de espera está Carolina Tohá, que sueña con la técnica mística de la ley de la atracción para ser llamada al altar de la gloria, pero su gestión municipal no es una muy buena carta en este momento. En una pista izquierda lateral, pero al parecer de otro estadio, Girardi hace macumbas, hechicerías y otras cosas por el estilo, con el sueño del poder total y de ser el Chávez de nuestro país. Por cierto Navarro quisiera ser el elegido, siempre lo ha soñado desde que era estudiante, pero en realidad nadie lo ha considerado seriamente. Casi con certeza el PC presentará algún candidato simbólico, como siempre, para negociar, o marcar sus puntos dependiendo si está o no en alguna coalición.

Hasta ahí lo conocido, pero falta lo más exótico. En efecto, no podemos descartar la llegada de paracaidistas a esta fiesta. En la última ocasión llegaron varios de estos, y sin invitación, lo que es legítimo en esta competencia. Algunos de estos convidados de piedra llegaron dándose aires de grandeza, asegurando ser las estrellas del evento. En esa categoría podemos recordar a Parisi, Claude y Miranda. Se daban como ganadores que cambiarían la historia. Pero los gladiadores eran bravos y uno hasta terminó con el ojo en tinta. Otro dijo que entraría con todos a La Moneda, y no llegó ni a la estación del metro. Por ahí se ha escuchado a Parisi decir: “Yo se lo dije”. Y lo peor es que efectivamente lo había dicho. En esta lista de paracaidistas exóticos hubo otros más dignos y recatados que sólo querían poder decirles a sus descendientes que ellos habían logrado estar en la fiesta, como fueron Sfeir, Jocelyn Holt e Israel.  Seguro que si vemos sus currículos, esto aparece muy destacado. No es para menos. En fiestas anteriores también tuvimos personajes exóticos como Hirsch, Max Neff o Arrate, quienes trajeron otros ritmos al baile.

Por esa larga tradición de paracaidistas en las fiestas que tiene nuestra cultura, no es tan aventurado pensar que a la próxima partida igual llegarán varios de éstos. Ojalá sea así, porque el baile se vuelve un poco más tropical y relajado. Por lo mismo, es importante estar preparados y tener más copete y picadillos para la ocasión, de ese modo la fiesta resulta bacán. Dionisíaca. No todo, ni siquiera la política, debe ser tan serio y recatado.

Dado el escenario tan confuso que ha generado este gobierno, la enorme falta de liderazgo de Bachelet, la pobreza de la gestión, las pugnas evidentes entre la Nueva Mayoría y la debilidad casi terminal de la derecha, agregado a la aparición de nuevos movimientos fundamentalistas particularmente en la izquierda joven, es fácil prever que la batucada se nos viene con todo. Además, como hay tanto problema, en tantos ámbitos y al mismo tiempo, eso mismo será un estímulo para todos los brujos del barrio que dicen tener las pócimas milagrosas y especialmente rápidas para curar los males acumulados del pasado, presente, y futuro. Como ya sabemos, estas pócimas se venden a raudales en nuestro continente y los países terminan finalmente en la posta de urgencia. Pero la farra es farra como dicen por ahí.

Falta lo más interesante: ¿a quiénes me gustaría invitar? Bueno, entre los que van ya tengo mis preferidos y preferidas, pero igual sería genial que vinieran nuevas personas. Por ejemplo Felipe Kast, Felipe Harboe, Soledad Alvear, Jaime Belolio, Andrés Navarro, Nicolás Ibáñez, Jorge Navarrete, Gonzalo de la Carrera, Ricardo Thuane, Thomas Moschiatti, Matías del Río, Sebastián Edwards, y otros que se me escapan en este momento. Se me ocurre que con ellos aparecerían muchas ideas novedosas dignas de considerar.

Yo, entretanto, me prepararé adecuadamente. Lo primero será mandarme a hacer una buena tenida primaveral, cómoda, de lindos colores, un poco hippie pero chic, para comentar y disfrutar con ustedes la gran fiesta electoral. •••

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