Opinión

Del barrio El Golf a Londres

¿Qué impacto tiene el Chile Day para nuestro país? Difícil medirlo y cuantificarlo. Aquí, una aproximación.

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El 10 y 11 de septiembre se celebró el Chile Day en Londres. Parecía casi irónico, justo en la conmemoración de los 40 años del golpe, que un grupo empresarial estuviera sosteniendo reuniones de negocios en el lugar emblemático en donde se terminó de destruir la carrera de Pinochet. Por cierto que puede ser analizado de esa manera. En esta misma línea, uno podría preguntarse cómo se vivió esta fecha a la distancia. La verdad, como un día normal. Normal en los discursos, en la forma en que las conversaciones fluían y, como uno esperaría, en términos de cobertura de medios en donde la trinchera internacional estaba saturada por el tema de Siria. De los 40 años, poco y nada.

A su vez, desde Europa parece darse por descontado que Michelle Bachelet será la próxima Presidenta de Chile. Si bien no se hizo mención a ello, tampoco cobró relevancia el argumento de que el país corría peligro y de que las inversiones extranjeras vieran el potencial regreso de la candidata socialista como algo negativo. La valoración al dinamismo de la economía y la solidez de las instituciones, dos factores que se vienen dando desde hace mucho tiempo en Chile, siguen siendo los atributos más destacados. Y no existe la sensación de que puedan ser puestos en jaque en un futuro próximo.

El Chile Day fue un espacio que estuvo marcado por la presencia de algunas autoridades de Gobierno y de ejecutivos del mundo empresarial. Más chilenos que extranjeros, en las reuniones formales aprovechaban esta celebración para salir del barrio El Golf y poder generar espacios de conversación y construcción de confianzas, cruciales en el mundo de los negocios, en una de las capitales financieras del mundo.

Sin duda, se trata de una buena vitrina para el sector financiero y para el sector turismo, entre otros. También es un buen lugar para generar externalidades positivas, porque se crean instancias que son cruciales en el mundo de los negocios. Ahora bien, pensar que hay un antes y un después del Chile Day puede ser demasiado optimista.

Mi impresión es que nadie brilló, tampoco nadie destiñó... quizás el panel más desafiante fue el del final, en donde se puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos que enfrentamos como país y que tiene que ver con la importancia de la gobernabilidad en las empresas. El tema del gobierno corporativo cerraba la jornada con el sugerente título de “Luces y sombras”.

Se levantaron algunas luces y una de ellas fue la inclusión de la norma 341, que sugiere a las empresas que evalúen sus buenas prácticas de gobierno corporativo. En la actualidad, un poco más de la mitad de las empresas listadas en bolsa complementan dicha información y las que lo hacen reconocen que, en general, las deficiencias están en: (i) procedimientos establecidos de mejora continua en el directorio, (ii) tiempos mínimos requeridos para destinar a la empresa en la cual son directores, (iii) temas de exposición y (iv) manejos de riesgos, así como códigos de conducta del directorio, entre otros.

El gobierno corporativo es relevante para el correcto funcionamiento de las organizaciones y también para asegurar el crecimiento sostenible de los países. Esto, porque está demostrado que las empresas con buena gobernabilidad tienen acceso a capital de costo más bajo y son más eficientes en sus procesos de toma de decisión, lo que finalmente se traduce en mayor rentabilidad. En este sentido, contar con directores independientes, que decidan de acuerdo a lo mejor para la sostenibilidad de la empresa y que no sean manipulados por el controlador principal, debiera ser una de las metas en el mediano plazo. Porque, así como en la política el Congreso es fundamental para el accountability, lo mismo es el directorio en las empresas. Ojo con eso. •••

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