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La caridad empieza por casa
A principios de año se planteó como tendencia. Los encuentros transversales entre think tanks criollos –idea que había debutado cuatro años antes con el encuentro en Valle Nevado entre el CEP y Expansiva para pensar “el Chile que queremos”– volvían a ser noticia. Se habló de los seminarios conjuntos sobre coyuntura económica y política de Libertad y Desarrollo con Expansiva, y la publicación del libro Modernización del régimen electoral chileno, bajo los auspicios de Cieplan, Libertad y Desarrollo, el Centro de Estudios Públicos y ProyectAmérica puede haber constituido uno de los momentos cumbre en términos de ecumenismo y cooperación. La obra fue editada por Ignacio Walker, Cristián Larroulet, Arturo Fontaine y José Antonio Viera-Gallo. Por otro lado, no ha habido lanzamiento reciente de libro que no cuente entre sus presentadores a distintos exponentes del abanico político. Es decir, la transversalidad, como en los mejores tiempos de la “política de los acuerdos”, ha estado de moda. Sin embargo, las cosas parecen estar cambiando. Los cinco centros de pensamiento ligados a la Concertación: CED, Cieplan, Chile 21, Expansiva y Proyectamérica, inauguraron un ciclo de actividades conjuntas que fue inaugurado por la propia presidenta Bachelet en La Moneda y que convocó a “los profesionales e intelectuales que se identifican con el proyecto concertacionista, así como los parlamentarios de la coalición y los funcionarios de gobierno”. Es imposible no pensar que la Concertación reacciona ante el actual estado de cosas. La Alianza lleva un tiempo mucho más cohesionada y los márgenes de negociación –como se vio en el proyecto de depreciación acelerada y en el que le inyecta recursos al Transantiago– son cada vez más escasos. El “desalojo” planteado por Andrés Allamand sacó ronchas y el ministro Belisario Velasco –en contraposición a Viera Gallo, que se jugaba por conversar con todos los sectores– planteó en la negociación que lo importante era alinear primero al conglomerado de gobierno, cosa que –como se sabe– se logró en medida importante, pero no en su totalidad.
Los hechos estén obligando a la Concertación a actuar con mayor disciplina y los institutos que la respaldan están también mostrando su espíritu de cuerpo. Primero hay que ordenar la casa, después discutir con los demás.