Negocios

Un poco de compostura

La tremenda competencia de las ciudades por albergar el nuevo edificio de Amazon demostró que cuando se trata de 50 mil trabajos nuevos, todo vale. Aquí una muestra de hasta donde llegaron por “seducir” a Bezos y cia.

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Por: Federico Willoughby Olivos

La semana pasada se cerró el plazo de recepción para que las ciudades pudieran postular a ser sede del nuevo edificio corporativo de Amazon (HQ2). Bezos promete al menos 50 mil trabajos y una inversión cercana a los 5 mil millones de dólares en la construcción, pero pide regalías impositivas y garantías varias. Y mientras no pocos han sido críticos con el proceso, son varios los alcaldes que han visto la oportunidad dorada para su ciudad.

• Nueva York: Bill de Blasio quiso dejar en claro que su ciudad estaba comprometida con el proyecto de Jeff Bezos. El miércoles pasado, a las 9 de la noche, encendió luces color “naranja amazon” por toda la ciudad. Incluyó el Empire State, Time Square, uno de los edificios del World Trade Center, parte del puerto, muchos quioscos, la torre Bloomberg, entre otros íconos.

• Tucson: un grupo económico de esa ciudad (Sun Corridor) envió de regalo a la sede principal de Amazon (en Seattle) un cactus de más de seis metros. La planta viajó una buena cantidad de kilómetros para llegar a su destino pero, como se podía esperar, la empresa de retail tuvo que rechazar el regalo que terminó en el Desert Museum de Arizona.

• Kansas: el alcalde de la ciudad decidió escribir mil opiniones de distintos productos de Amazon y en cada uno de ellos aprovechó de poner detalles de por qué su ciudad tenía que ser la elegida, y un video de él haciendo un unboxing de cosas compradas a la tienda.

• Ottawa: el martes, se pidió a los habitantes de la ciudad canadiense que animaran a Amazon durante el intermedio del partido de hockey entre los Vancouver Canucks y los Senators de Ottawa. En el marcador apareció un “aplausómetro” que midió el furor por Amazon.

• Calgary: la ciudad optó por llenar las calles de Seattle con graffitis pidiendo la instalación del edificio en su ciudad. Además, ubicó un enorme cartel de 60 metros muy cerca de la sede de Amazon con el mismo mensaje. ¿El único problema? Llueve tanto que en Seattle ya los mensajes se están borrando.
• Pittsburgh: los alcaldes no son los únicos que se preocupan. En este caso, fue un restaurante local (Primanti Bros) el que tomó la iniciativa de ofrecer sándwiches gratis a todos los empleados de Amazon que terminen trabajando en esa ciudad.

• Birmingham: como una manera de llamar la atención decidieron instalar tres cajas gigantes de Amazon alrededor de la ciudad. Además, crearon réplicas gigantes de los botones de compras simplificadas (dash) que mandaban tuits previamente formateados y cortejaban a Amazon.

• Stonecrest: esta pequeña localidad cerca de Atlanta no se fue con chicas: de ser elegidos como locación para el HQ2 están dispuestos a cambiarse el nombre. ¿A cuál? Adivinen…

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