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Se abre el telón

Artículo correspondiente al número 272 (26 de marzo al 8 de abril de 2010)

Poco a poco, tras los ineludibles cambios y suspensiones debido al terremoto, las temporadas de música clásica en Chile comienzan a ponerse en marcha. Acá les presentamos a algunos de los músicos locales que prometen destacar en 2010. Por Joel Poblete; Fotos, Verónica Ortiz


De maestro a discípulo

El próximo año el primer violín de la Orquesta Sinfónica, Alberto Dourthé, cumplirá dos décadas de relación con esta agrupación. Además de destacar como un concertino de notable precisión y sensibilidad, ha trabajado permanentemente por difundir las obras de músicos locales, como lo hará este año con el concierto de Roberto Puelma, una obra prácticamente inédita de este compositor nacido en 1893, que el propio Dourthé ha estado revisando tras descubrirla en el archivo de la Universidad de Chile. “Este concierto, Puelma lo creó alrededor de 1940 y es una obra de madurez, un concierto con mayúsculas, en el que el autor elaboró una gran cantidad de temas. Me siento muy dichoso de poder tocarlo, porque se estrenó en 1948 y nunca se tocó salvo en un concierto de extensión de la Filarmónica; de hecho, la partitura estaba manuscrita. Estoy escribiendo la parte de piano para acompañar y trabajarlo en el estudio previo, lo que puede servir para que otros músicos lo interpreten en el futuro. Me parece está al nivel técnico de un Elgar o un Schumann. No estamos hablando de música contemporánea, sino romántica. No es difícil de escuchar, y debería ser más divulgado, muy poca gente lo conoce, ni siquiera los estudiantes”.

Los aportes de Dourthé también se expresan en lo académico, y entre sus alumnos el más destacado es Gustavo Vergara, a quien enseña desde 2004: “es como un premio para un profesor que un alumno toque tan bien el violín. Además, en lo humano nos entendemos muy bien, algo que no siempre se da”. A pesar de su juventud, Vergara ya cuenta con sólidos pergaminos: integra la Sinfónica, donde ganó el concurso de jóvenes solistas y a la que dirigió a los 10 años como parte del concurso El pequeño director; también estuvo en la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, en la Orquesta de Cámara del Teatro Municipal e incluso en 2005 pudo estar durante una semana en Caracas con la Orquesta Juvenil Iberoamericana dirigida por una de las estrellas actuales de la música clásica, Gustavo Dudamel, a quien defi ne como excepcional.

“La música me gustó de chico”, comenta Vergara, “pero recién me acerqué al violín a los 11 años, y a los 12 entré al Conservatorio”. El violinista reconoce que es fundamental salir a perfeccionarse al extranjero: “para mí es una meta prioritaria”. Con la Sinfónica, en mayo, tocará dos obras de compositores franceses: “Son muy diferentes en carácter, interpretación y contenido. La obra de Ravel es de inspiración popular, gitana, adaptada estilísticamente a su lenguaje impresionista, mientras Saint-Säens es romántico, muy expresivo y sofi sticado, y esa pieza tiene un corte más estilizado, delicado y de salón”, explica.


Alberto Dourthe (48) y Gustavo Vergara (23), violinistas
Vergara será el solista en dos conciertos: el 21 de abril interpretará el Concierto para violín de Brahms con la Orquesta de la Universidad de Santiago dirigida por David del Pino Klinge, en el Teatro Nescafé de las Artes. El 14 y 15 de mayo tocará la Introducción y rondó caprichoso de Saint-Säens y Tzigane de Ravel, junto a la Orquesta Sinfónica dirigida por Francisco Rettig, en el Teatro Universidad de Chile. En este mismo teatro, y con la Sinfónica dirigida por Patricio Augusto Aizaga, el 15 y 16 de octubre Dourthé interpretará el Concierto para violín de Roberto Puelma.

La democratización del piano

Viene llegando de presentaciones en Berlín y Hamburgo, y acaba de inaugurar la temporada de conciertos de la USACH con unan pieza de Beethoven. No sólo eso. Además de sus compromisos en Chile –que incluyen un recital en el festival dedicado al bicentenario de Chopin que organizó el Teatro Universidad de Chile– ya tiene programados recitales en Europa para junio y julio.

Nacido en Concepción, nieto de un japonés radicado en Tocopilla y criado en el norte, comenzó a interesarse por la música clásica alrededor de los 9 años, cuando llegaron a sus manos unos discos de Chopin. Luego de sus estudios en Chile con el recordado pianista Oscar Gacitúa, Nishihara se formó en la Academia de Bydgoszcz en Polonia y en el legendario Conservatorio Tchaikovsky de Moscú. “Fue un sueño cumplido, porque siempre quise estudiar en países eslavos”, subraya. “Siempre he buscado los maestros que he querido, y he tenido suerte e instinto al encontrarlos, tanto en Europa del Este como acá, porque fui prácticamente el único alumno más en serio que tuvo Oscar Gacitúa, y para alguien que en esa época tenía 15 años, como yo, conversar y aprender con alguien así fue una experiencia muy potente”.

El año pasado decidió radicarse en Chile y pasar más tiempo acá, dedicando más tiempo a un proyecto que lo tiene muy entusiasmado: en mayo, en una casa de calle Manuel Montt que compró hace tres meses, inaugurará su Piano-Studio, que pretende convertirse en la primera academia de piano clásico en Chile. “Hasta ahora acá, si te interesaba el piano clásico, sólo tenías dos opciones: tomar clases particulares o estudiar en el Conservatorio o en las escuelas de música. Con esta iniciativa quiero crear una instancia a través de la cual los melómanos, afi cionados y amantes del piano tengan una alternativa más elaborada que las clases particulares”. Además se realizarán conciertos, clases magistrales e incluso audiciones dirigidas. Por ahora, prepara para debutar en agosto con el concierto de Shostakovich, un compositor a quien no ha tocado demasiado en su carrera: “es una obra maravillosa y entretenida, que tiene una cosa chispeante, fresca y espontánea”.


Michio Nishihara Toro (37), pianista
El 24 de mayo ofrecerá un recital de cámara en el Instituto Cultural de Providencia. Y el 8 de agosto, junto a la Camerata de la Universidad de Los Andes dirigida por Eduardo Browne, interpretará por primera vez en su carrera el Concierto para piano, trompeta y orquesta de cuerdas de Shostakovich.

Abriendo horizontes

De su Chillán natal a Concepción y, finalmente, al Conservatorio de la Universidad de Chile en Santiago, la formación de Fernando Acuña lo ayudó a dar el gran salto internacional en 2004: gracias a la beca Presidente de la República y la de la Ecôle Normal de París -y con el apoyo del ex presidente de la Sofofa, Bruno Philippi-, estudió en la capital francesa, diplomándose en 2007. En los últimos seis años, sus bonos internacionales han ido subiendo cada vez más: fue viola solista en la Orquesta de Cámara de Luxemburgo, ha formado parte de prestigiosas agrupaciones europeas, como la Orquesta Nacional del Capitole de Toulouse y la del Festival de Verbier, siendo dirigido por cotizadas batutas como Paavo Jarvi y Valery Gergiev, entre otros.

Todo, gracias a la viola, instrumento que –según Acuña– tiene un rango muy importante y solista en Europa, “algo que aquí en Chile nunca ha logrado; de partida, porque hay pocos profesores buenos que puedan enseñarla”. Lo curioso es que él mismo llegó tarde y casi por casualidad a este instrumento: “vengo de una familia con nexos artísticos: mi mamá es pintora y la música vino de una manera natural, porque nos hacía escuchar de chicos las obras de compositores como Beethoven. La verdad es que opté por la viola, de partida, por una cosa física, porque siempre he sido grande, alto, y luego, cuando en un cuarteto faltaba una viola, terminaba ocupando el puesto”.

Está feliz de poder tocar en el concierto que dará inicio a la temporada 2010 de la Fundación de Orquestas Juveniles, pues se formó con ellos: “es maravilloso volver a tocar con la Orquesta Nacional Juvenil, de la que fui primera viola y ahora seré solista; además, el concierto de Stamitz es una obra muy poco ejecutada en nuestro país”. También ha aprovechado esta visita para la solidaridad: hace unos días viajó a Curicó a dictar clases magistrales con los integrantes de las orquestas juveniles que, tras los severos daños del terremoto en el centro cultural y en la iglesia, no tienen dónde ensayar. “Al margen de lo importante que es reconstruir lo material, a nivel humano, de corazón, creo que también es valioso aportar con algo que quizás no es alimento o ropa, pero de todos modos lleva arte y cultura, que también hacen falta. Además, así retribuyo aportando algo de mis conocimientos”.


Fernando Acuña-Duffau (29), violinista
Interpretará el Concierto para viola de Carl Stamitz, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil dirigida por José Luis Domínguez, en el Teatro Nescafé de las Artes, el 30 de marzo (entrada liberada, sólo se pide llevar un juguete para donar a los niños damnifi cados por el terremoto).





Corazón de metal

Este joven músico reconoce que considera “un privilegio enorme” que la Filarmónica interprete su obra, la misma que fuera estrenada en 2004 por la Sinfónica, y que ahora se presentará sin demasiadas modifi caciones: “amplié la orquesta aunque, salvo cuatro compases al principio, no alteré nada, incluso en contra de mis deseos, porque seis años después hay cosas que encuentro ingenuas, pero decidí respetar el original. Me pone optimista la idea de que en este país se vaya tocando cada vez más música chilena. Y el montaje y el estreno de una obra es el feedback más concreto que puedo experimentar como compositor; el solo ejercicio en la cabeza o escuchar los discos con mis obras es importante, pero no es igual que cuando la escuchas interpretada por músicos en vivo, y con público”.

Aunque pareza extraño, los orígenes artísticos de Vergara se remontan al rock pesado: sin mayor formación musical, partió componiendo canciones a fi nes de la enseñanza básica, para luego formar un grupo “metalero” en 1993: Coprófago, con el cual editó discos y alcanzó un avasallador prestigio entre los fanáticos del género, con portadas en publicaciones especializadas y exitosas presentaciones en Europa. Sin descartar que en el futuro vuelvan a trabajar juntos, al menos para funcionar como un grupo de estudio que grabe y luego distribuya en la web, el músico destaca la “catarsis en vivo” que pudo experimentar como cantante y guitarrista de la banda, y reivindica las conexiones entre el rock que cultivaban y la música clásica: “ese metal tiene una dimensión más técnica y racional, criterios de construcción que se conectan con la música docta. La música puede ser como una comida: si un día probaste un manjar, una carne o una ensalada que eran increíbles, ¿por qué no incluirla en la dieta?”.

De hecho, Vergara dice que cuando entró a estudiar en la Escuela Moderna –donde hoy enseña Composición y Contrapunto- y comenzó a apreciar la música clásica, no lo vio como un “cambio de rubro”, sino como “una apertura que ha sido muy gradual, aunque siempre seré forastero; soy como nacionalizado en la llamada música clásica, no fui nacido y criado ahí”. Admirador de una amplia gama de músicos, que va desde Bach a John Coltrane, el compositor está siempre activo en distintos frentes: hace un par de años colaboró en un proyecto literario-musical con el poeta Raúl Zurita, ha incursionado en proyectos electroacústicos y en música de cine (actualmente compone la banda sonora del largometraje El ejército de los helechos, de Diego González), y está muy entusiasmado con su ensamble Bisonte, que mezcla músicos de orquesta con intérpretes de pop, jazz y rock. Como si fuera poco, acaba de terminar un disco, Canciones de cámara, que reúne varios trabajos suyos, incluyendo Afuera, pieza para una orquesta de cuerdas. Pronto comenzará a distribuirlo en Chile y Europa, donde hay quienes lo han considerado parte de cierta avant-garde.


Sebastián Vergara (31), compositor

Su obra El despertar de la especie será interpretada por la Orquesta Filarmónica dirigida por Rani Calderon, en el Teatro Escuela de Carabineros, el 22 y 23 de junio.


Cuando pase el temblor
Inevitablemente, el terremoto terminó afectando el desarrollo de prácticamente todas las temporadas de música clásica, aunque afortunadamente algunas ya han logrado reprogramar sus fechas. En determinados casos se continuará con la temporada normal, como en la Fundación Beethoven, la Fundación de Orquestas Juveniles de Chile (que este año traslada sus conciertos al Teatro Nescafé de las Artes), la Camerata de la Universidad Andrés Bello en Santiago, Viña del Mar y Concepción y el Teatro del Lago, en Frutillar. La Sinfónica, en tanto, luego de algunas presentaciones solidarias, volverá a su tradicional escenario de Plaza Baquedano.

Para otros recintos la situación es más delicada: el Teatro Universidad de Concepción ha permanecido cerrado, el Teatro Municipal de Viña del Mar no podrá ser utilizado por mucho tiempo y el Instituto Cultural de Providencia retomará sus actividades en mayo, al igual que el Aula Magna de la Universidad de Santiago.

El Teatro Municipal de Santiago estará cerrado todo este primer semestre, por lo que los primeros dos conciertos de la temporada serán reprogramados, mientras el tercero y el cuarto se ofrecerán en el aula magna de la Escuela Militar en abril, mes en el que también se realizará la apertura de la temporada de ballet, con Giselle, en el Teatro Teletón. Las tres primeras óperas de la temporada lírica (el díptico Cavalleria rusticana e I pagliacci, Elektra y Alcina) se representarán en el fl amante Teatro de la Corporación Cultural de Carabineros, con capacidad para 650 personas.

Otra temporada que sufrió alteraciones fue la del Instituto de Música de la Universidad Católica. El templo mayor del Campus Oriente resultó con severos daños en su techumbre, lo que hizo inviable presentar ahí los tradicionales conciertos de música sacra, los que finalmente se desarrollarán todos los jueves de abril en el salón de eventos de esa sede de estudios.

El miércoles 31 de marzo la Corporación Cultural de Las Condes iniciará su temporada, en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, con la Orquesta de Cámara de Chile. Ese mismo día, con un concierto de Semana Santa en la iglesia San Ignacio, iniciará su programa el Instituto de Música de la Universidad Alberto Hurtado, mientras que la Corporación Cultural de Lo Barnechea comenzará su ciclo gratuito -con directores como Juan Pablo Izquierdo, Santiago Meza y Rodolfo Fischer- en la Iglesia María Madre de Misericordia.

El domingo 18 de abril abrirá sus funciones la Camerata de la Universidad de Los Andes, con cuatro conciertos; mientras que el martes 20, el Conservatorio de Música de la Universidad Mayor ofrecerá el primero de sus ocho programas, en el Aula Magna de la Escuela Militar. La buena noticia es que, a pesar de la destrucción que arrasó con las salas de ensayo de muchas agrupaciones sureñas, varias de ellas, como la Orquesta Sinfónica de Concepción y la Orquesta Clásica Regional del Maule, reanudarán a la brevedad sus presentaciones y planean llevar la música a las zonas más devastadas.

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3 Comentarios

Yazmín Hurtado :

Publicado Sabado 27 de Marzo, 2010 - 20:05 hrs

Que bueno que se está empezando a retomar la temporada musical. También muy interesante la propuesta de Michio Nishihara,pienso que será un lugar de mucha música y de encuentro 
Bien por los artistas chilenos.Hay que seguir destacando lo nuestro. 
Los Amigos de la Música de Isla de Maipo,abren su temporada 2010 con un Encuentro CoraL el 26 de abril en la Parroquia Nuestra Sra. de la Merced.

Yazmín Hurtado :

Publicado Sabado 27 de Marzo, 2010 - 20:05 hrs

Que bueno que se está empezando a retomar la temporada musical. También muy interesante la propuesta de Michio Nishihara,pienso que será un lugar de mucha música y de encuentro 
Bien por los artistas chilenos.Hay que seguir destacando lo nuestro. 
Los Amigos de la Música de Isla de Maipo,abren su temporada 2010 con un Encuentro CoraL el 26 de abril en la Parroquia Nuestra Sra. de la Merced.

Yazmín Hurtado :

Publicado Sabado 27 de Marzo, 2010 - 20:05 hrs

Que bueno que se está empezando a retomar la temporada musical. También muy interesante la propuesta de Michio Nishihara,pienso que será un lugar de mucha música y de encuentro 
Bien por los artistas chilenos.Hay que seguir destacando lo nuestro. 
Los Amigos de la Música de Isla de Maipo,abren su temporada 2010 con un Encuentro CoraL el 26 de abril en la Parroquia Nuestra Sra. de la Merced.

 
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