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Artículo correspondiente al número 263 (16 al 29 de octubre de 2009)
Diversos estudios dan cuenta de que los pasatiempos favoritos de los chilenos son los asados y ver televisión, y que preferimos navegar por Internet antes que recorrer un parque. Por Mauricio Contreras.
Algo huele mal cuando revisamos nuestros pasatiempos favoritos. Nos faltan imaginación y ganas de hacer cosas distintas.
Hace un par de años, en el cierre de una feria de turismo en New Orleans, los latinoamericanos que estaban sentados en mi mesa comentaban la percepción que tenían de los chilenos: “ustedes son ordenados, cumplen en todo, pero muchas veces no lo pasan bien. En estas fiestas no bailan mucho y prefieren tomarse un trago”, sentenció un colombiano que al rato ya estaba bailando como Tony Manero.
Creo que el diagnóstico sigue siendo certero. Nunca hemos sido el alma de la fiesta y tenemos cierto estilo para pasarlo bien, un estilo que podría describirse en tres aspectos:
1. Campeones del asado: el gran panorama de los santiaguinos es hacer un asadito en la casa e invitar a los amigos. En plena crisis económica, ¿quién no gastó en filetes y lomos para el 18? Si antes se dejaban para septiembre, hoy los asados dan para todo: para los cumpleaños, para estrenar la nueva casa, el cambio de pega o simplemente por las puras ganas de tirar la carne a la parrilla.
2. Malos para el aire libre: un estudio del INE señala que, a diferencia de otros países, los chilenos evaluamos negativamente los espacios públicos, como plazas y parques, por temas de inseguridad y problemas de transporte. Aunque hay esfuerzos de algunas municipalidades por cuidar y mantener estas zonas, al final optamos por ir a un mall. Demasiado flojos.
3. El televisor es el rey, aunque internet arremete: quedarse pegados frente a la pantalla, haciendo zapping, es el gran panorama en Chile para todos los sectores socioeconómicos y etáreos. Eso no es nuevo, pero lo que sorprende es la penetración del uso del computador fuera de la oficina o de la universidad. Somos campeones latinoamericanos en el uso de redes sociales como Facebook. Muchos no pueden vivir sin Twitter. ¿Somos adictos a la red? Tema para otra columna.