|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Inversiones Una ayuda para leer los mercados |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 217 (16 al 29 de nov 2007)
Inestabilidad bursátil, caída internacional del dólar, menores expectativas de crecimiento y mayor pesimismo en los consumidores. La recomendación es clara: refúgiese en una bahía tranquila. Por Ricardo Matte.
1. Estamos enfrentando ráfagas de viento fuertes y cambiantes en los mercados desde hace varias semanas, lo que tiene muy desorientados a todos los que toman decisiones diarias de inversión: desde una dueña de casa hasta los inversionistas institucionales.
2.La incertidumbre y el miedo se han apoderado de los ánimos en los mercados financieros, lo que unido a una gran liquidez y a la operación de grandes fondos especulativos de cobertura, pueden constituir una combinación muy explosiva y tóxica, al nivel de algunos juguetes chinos e instrumentos de deuda hipotecaria de Estados Unidos.
3. Se desconoce la magnitud de las pérdidas que tendrían los principales bancos del mundo por la crisis subprime que ha afectado al sector hipotecario de Estados Unidos y ello tardará en conocerse porque aún no se produce la caída de precios de las viviendas necesaria para limpiar los excesivos niveles de inventarios actuales. Si a lo anterior se une un precio del petróleo cerca de los 100 dólares el barril, la pregunta que surge de inmediato es si ¿estaremos o no en presencia de la tormenta perfecta?
4. La clave será monitorear la confianza de los consumidores de Estados Unidos. Ya los primeros datos de noviembre son muy desalentadores. Otras dos variables importantes a mirar son los gastos de inversión de las empresas de Estados Unidos y los niveles de empleo.
5. No debería sorprendernos que el Banco de la Reserva Federal (Fed) lleve a cabo nuevas acciones de emergencia con bajas de tasas de interés antes de su próxima reunión de diciembre e, incluso, que veamos una acción concertada de emergencia entre los países del G7 para salir al salvataje del dólar si esta moneda llegara a precipitar bruscamente su caída en algún instante. ¿Qué y cuándo podrían gatillarse este tipo de acciones? Nadie lo sabe, pero que pueden ocurrir luego tampoco se puede descartar.
6. La pregunta relevante hoy no es si en Estados Unidos habrá recesión en –digamoslos próximos 6 meses (ya es prácticamente un hecho), sino más bien qué magnitud y duración tendrá la misma. Ligado a lo anterior está la pregunta de cómo se verá afectado el crecimiento del resto del mundo, una pregunta sobre la cual volveremos más adelante. Por el momento la recomendación es: a refugiarse en una bahía tranquila.