Inversiones El presidente del Banco Central sí importa
Artículo correspondiente al número 219 (2007-12-14 al 2007-12-27)
Es muy importante que más temprano que tarde José de Gregorio dé señales claras al mercado de su compromiso con la estabilidad de precios. Por José Ramón Valente.
El dinero que hoy conocemos –nuestros billetes y monedas– son nada más que notas al portador sin valor intrínseco, pero que tienen la capacidad de ser cambiadas por bienes cuya función principal es ser un medio de intercambio común y generalmente aceptado por otros miembros de nuestra sociedad.
Sin embargo, para que el dinero sea generalmente aceptado por los individuos y utilizado para realizar transacciones es crucial e indispensable que quienes lo reciben a cambio de entregar sus bienes o servicios, confíen en que éste les servirá a ellos para poder cambiarlos por bienes y servicios producidos por otras personas. Los bancos centrales no existían hasta antes de principios del siglo pasado, y los emisores de dinero eran simplemente bancos privados que se habían ganado la confianza de los individuos.
Sin embargo, muchos de esos bancos no honraban su compromiso de mantener el valor (poder de compra) de las notas que emitían, con lo que se perdía la confianza en la utilización de dinero como medio de cambio. Dado que emitir dinero genera riqueza, no sólo a través de los beneficios de eficiencia sino también a través del señoreaje, esto es, el dinero que se recibe y finalmente no es cobrado nunca; y que los sistemas monetarios se basan fundamentalmente en la confianza de los agentes, los países decidieron entregar el monopolio de la emisión de dinero a sus Estados a través de la creación de bancos centrales, cuyo rol es generar la credibilidad y confianza suficiente para que el dinero emitido sea utilizado para realizar transacciones y así generar riqueza para sus países.
Dado esto, es de suma importancia que el presidente del Banco Central sea percibido como alguien de confianza, una persona respetada por el sistema financiero. La credibilidad que tiene la persona que está a cargo del Banco Central es la que le da la confianza a los agentes económicos de que el dinero que emite el Banco Central no perderá su capacidad de compra. Dado que la inflación es la forma a través de la cual el dinero pierde su capacidad de compra, es crucial que el presidente del Banco Central sea percibido como alguien que es capaz de mantener el valor de la moneda.
José de Gregorio, consejero del Banco Central, ha sido designado como presidente del instituto emisor recientemente. Es muy probable que de haber podido elegir, él nunca hubiera escogido un escenario como el actual –de alta inflación y bajo crecimiento– para asumir este nuevo puesto. No obstante lo anterior, y una vez aceptada la designación, el nuevo presidente debe cumplir con su mandato, y para ello debe convencer al mercado de su capacidad para mantener el valor de nuestra moneda. Es muy importante que más temprano que tarde José de Gregorio dé señales claras al mercado de su compromiso con la estabilidad de precios.
José Ramón Valente es director ejecutivo de Econsult