Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Guia + Cultura arrowEl vuelo final

Herramientas

Imprimir este artículo

Comentar esta nota

Enviar a un amigo

Suscribir Sección vía RSS

Compartir Link Facebook Link Twitter

Califica este artículo


0 Votaciones

Otros artículos de la sección:

Libros
El vuelo final
Artículo correspondiente al numero 274 (23 de abril a 7 de mayo de 2010)

 

El libro Nostalgia de Charlie Parker reconstruye la vida del músico estadounidense a partir del testimonio de quienes lo conocieron. Un documento sobrecogedor. Por Marcelo Soto

 

 

A veces no es necesario tener estudios de periodismo o práctica en el oficio para construir un gran reportaje, como demuestra el libro Nostalgia de Charlie Parker, una extraordinaria biografía coral recopilada por Robert George Reisner, quien fuera promotor de legendarios recitales en la escena bebop de Nueva York. Publicada originalmente en 1962, acaba de editarse en español por el sello Global rhythm press (distribuido en Chile por Océano) y aunque ha pasado casi inadvertida, es un joya que ningún melómano debiera obviar.

Parker –a quien le bastaron unos pocos años para cambiar el rumbo del jazz en los 40 y 50- ha sido motivo de elogios desmesurados, así como de ataques recalcitrantes. Algunos lo consideran un dios, otros un embaucador. El poeta y crítico Philip Larkin, por ejemplo, culpó al saxofonista alto de aquel giro que dio el jazz hacia una música cada vez más rápida y estridente, en que la melodía se perdía en una sucesión frenética de notas. Larkin, hay que decirlo, era extremadamente conservador en sus gustos, pero aún así reconocía el genio de Parker.

La gracia de este libro es que, si bien el autor es un admirador absoluto del músico nacido en Kansas City en 1920, no cae por ello en plegarias absolutorias sobre el personaje y deja que quienes lo conocieron dibujen un retrato del polémico intérprete. Así, como un rompecabezas, se va formando un perfil contrastado, diverso, a veces irreconciliable, a través de los recuerdos de un sinnúmero de amigos, testigos, colegas, afi cionados, familiares, etc. El resultado es francamente colosal.

Muchas de las historias que aquí aparecen fueron tomadas por Clint Eastwood para realizar Bird, aquel formidable retrato fílmico que cada día que pasa alcanza una estatura mayor. Está, por ejemplo, el momento en sus inicios, cuando un baterista le arrojó un platillo, molesto por la ineptitud musical del principiante; o cuando le lanzaron rosas en su gira triunfal por Francia y no halló otra cosa mejor que comerse la planta en el escenario; o cuando, llegando tarde a un concierto, comenzó a tocar el saxo desde la puerta del bar, sin perder el tempo, atravesando la multitud para llegar al estrado y sumarse a la banda; o su intento de suicidio tomando yodo poco después del fallecimiento de su pequeña hija Pree; o su muerte a los 35 años, mientras veía un programa cómico de TV en el departamento neoyorquino de una baronesa. El médico que recibió el cuerpo pensó que tenía veinte años más, dando inicio a una serie de mitos sobre su deceso y a una batalla legal por su patrimonio (materialmente escaso en esos momentos, pero de gran potencial económico por concepto de derechos de autor) entre sus mujeres.

Parker, sin duda, fue un músico genial, un tipo atormentado que desde adolescente comenzó a tomar drogas, que se casó varios veces, alguien que podía ser sumamente generoso tanto como manipulador. Fue una personalidad fuera de serie y en este libro están también sus facetas menos amables; la forma en que pedía dinero y nunca lo devolvía; su incapacidad para cumplir los compromisos; los excesos alimenticios y alcohólicos que lo llevaron a un fin temprano; su ausencia total de pudor y esa falta de tino y de fortuna que impidió que su legado haya quedado registrado en todo su grandeza.

Nostalgia de Charlie Parker es el retrato de un ángel caído, una criatura exquisita, adorable y a la vez exasperante. Es, también, la historia de cómo el talento puede ser destructivo y de cómo la belleza puede generar dolor y sufrimiento. Un testimonio invaluable, conmovedor, único en su especie.

Nostalgia de Charlie Parker. Robert George Reisner. Global Rhythm Press, 300 páginas. Barcelona, 2009.


Bird según los otros
“Aquel tío era capaz de hacer que toda una banda tuviera swing. Alguna compañía de discos debería haberlo grabado con una buena big band. ¡Entonces sí que habríamos escuchado algo distinto!”. MILES DAVIS

“Lo vi por última vez poco antes de marcharme a Europa. Estábamos sentados en la calle. Dijo algo acerca de volver a reunirnos. Lo dijo como dando a entender… ‘antes de que sea demasiado tarde’. Por desgracia, ya era demasiado tarde. Si hubiera sucedido, habría sido lo máximo”. DIZZY GILLESPIE

“Una de las expresiones favoritas de Bird era: ‘¿Cuánto dinero me darás por mi cara bonita?’. Tenía una pasión amorosa secreta. Sacaba de su saxo aquel sonido precioso. Todo lo demás era secundario si tenemos en cuenta que Bird dio más y recibió menos que nadie”. MAX ROACH

“La mayoría de solistas en el Birdland tenía que esperar a cada nuevo disco de Parker para saber qué tocar. ¿Qué será de ellos ahora? Bird no está muerto; se esconde en algún lugar, y volverá con una nueva historia que nos va a asombra a todos”. CHARLES MINGUS

“La última vez que lo vi no fue nada agradable. Una noche, me encontré mal en un club del Village… Alguien me llevó a casa y Bird dijo que cuidaría de mi saxo. Lo empeñó y yo me enfurecí con él. Conseguí recuperarlo a tiempo para un concierto que tenía un domingo por la noche… Bird estaba ahí, sentado en una mesa y no le dirigí la palabra. Cuando cerraron, estaba fuera y me dijo: -¿Vas a la parte alta? Pararé un taxi para los dos. -Ya cogeré otro, Bird- le dije y así lo hice. Poco después estaba sentado en un autobús. Abrí el periódico y lo leí (Charlie Parker ha muerto). Tuve que bajarme del autobús. No sabía en qué calle estaba pero comencé a caminar, llorando”. JACKIE MCLEAN

Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 

IAB ChileCertifica.com