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Artículo correspondiente al número 236 (5 al 16 de septiembre de 2008)



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Mercado de departamentos

Vivir en las alturas


Razones económicas, de comodidad, demográficas y de cercanía hacen que cada vez más chilenos opten por vivir en departamentos. Por Marcela Sepúlveda.



Independientemente de la actual situación del sector inmobiliario, y que se refleja en mayor oferta y menor velocidad de ventas, en los últimos años se aprecia en las grandes ciudades una fuerte tendencia hacia la densificación (construcción en altura) y, sobre todo, a una valorización de lo que significa vivir en departamentos. Las familias ya no necesariamente sueñan con “la casa propia”, pues han descubierto que con todas las exigencias del mundo de hoy –trabajo, escasez de ayuda doméstica, problemas en la locomoción colectiva– y siendo familias más pequeñas, el “departamento propio” puede perfectamente satisfacer el mismo sueño. Son muchos los factores que entran en juego en las decisiones, tanto de construcción (oferta) como de compra, que se toman en estos casos, comenzando por la escasez de terrenos aptos para construir. Planos reguladores, subsidios de renovación urbana, mayor valorización del tiempo, mayor oferta de parques, cambios en la composición “tipo” de una familia, aumento de las separaciones... Pero lo innegable es que muchas ciudades chilenas han vivido un boom de la edificación en altura en los últimos años, cambiando para siempre
el perfil de su skyline.



La altura y sus ventajas


Las principales ventajas de vivir en un departamento pueden resumirse por el lado de la seguridad, ya que normalmente el acceso es restringido, con un conserje de punto fijo. También, la comodidad de no tener que preocuparse por la mantención de jardines. Otro factor positivo es el precio, que –a pesar de los gastos comunes, que pueden ser elevados– generalmente es más barato que mantener una casa. Y, además, está la ventaja de la ubicación, ya que normalmente los departamentos se sitúan en zonas más centrales y con buen acceso a todos los servicios.

Cierto es que con niños pequeños el ideal de las familias de ingresos altos sigue siendo vivir en casa, con jardín, espacio para mascotas, una pieza para cada hijo y estacionamiento para dos o tres autos... Pero para cumplir ese sueño muchos deben trasladarse cada vez más lejos, hacia barrios o suburbios como La Dehesa, San Carlos de Apoquindo o Chicureo.

Para Macarena, que crió a sus niños en una amplia casa en La Reina Alta, la posibilidad de cambiarse a un departamento en Providencia, al poco tiempo de separarse, le pareció una elección casi natural. Los hijos estaban saliendo cada vez más y necesitaban autonomía en sus desplazamientos. Ella quería seguridad para eventualmente dejar a uno solo en casa y los costos de mantención eran mucho menores... No le fue fácil encontrar uno de cuatro dormitorios, pero hoy está feliz con la elección. “Me demoro mucho menos en llegar a cualquier parte. Es un mito que la calidad de vida en un departamento es menos que la de una casa. Eso depende al final de muchos factores, y pasar mucho tiempo en el auto para llegar a una casa maravillosa
tampoco es lo mejor”, señala.

De acuerdo a recientes cifras de la consultora Tinsa, los departamentos de cuatro dormitorios y de buena superficie tienen una gran demanda en la zona oriente de Santiago; especialmente, en las comunas de Vitacura, Las Condes y Providencia.



Variada oferta


En Santiago la oferta de departamentos es variadísima, como se puede observar en los distintos sitios web inmobiliarios. Tradicionalmente, en las calles aledañas al Metro la oferta se concentra en inmuebles pequeños, de 1 ó 2 dormitorios o incluso en los llamados studio con todo integrado, destinados fundamentalmente a trabajadores solos o a parejas jóvenes sin hijos. Más hacia la periferia, los departamentos suelen ser o más grandes o con un programa más “familiar” de 3 dormitorios, y donde el edificio o conjunto de edificios cuente con piscina, sala de juegos o multiuso, gimnasio, computadores y juegos infantiles.


“Todos estos plus, que ya están completamente consolidados en la oferta, fueron producto tanto de la competencia fuerte en el sector como de las exigencias del público”, señala Vicente Domínguez, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios. Y es que ya casi no se concibe un edificio de cierto tamaño sin piscina o gimnasio, ya que de alguna forma se quiere tener las ventajas de una casa (jardín, piscina), pero con la seguridad de un departamento y a un precio asequible.



Quiénes compran qué


Vivir en departamento tiene esas ventajas y algunas otras: buena panorámica y vista despejada, si se compra en un piso superior. Al existir también mayor oferta que en el caso de las casas, el comprador tiene más alternativas de elección en cuanto a metraje y ubicación, y puede “regodearse” un poco más que si busca una casa. Como dato, al 30 de junio de 2008 en Santiago la oferta de casas llegaba a 8.054 unidades, mientras que la de departamentos casi alcanzaba los 40 mil (cifras de la consultora Collect).

Los “pero” que más se escuchan entre quienes se niegan a pensar siquiera en vivir en departamento son, principalmente, el espacio; la escasez de estacionamientos; las restricciones aparejadas a vivir en condominio, incluyendo la prohibición habitual de tener mascotas; los ruidos molestos de vecinos “carreteros” y la pérdida de privacidad en general.

Y si bien cada proyecto suele tener varios programas, con departamentos que pueden ir de 1 a 4 dormitorios en un solo edificio, los planes más exitosos en ventas son los dirigidos a un público específico. “Mientras para un grupo lo importante puede ser el equipamiento adicional, para otro lo más importante es que los gastos comunes no sean muy elevados”, define Sergio Villagrán, gerente comercial de Empresas Armas, que tiene varios proyectos en Las Condes, focalizados en satisfacer la demanda de jóvenes profesionales, para quienes es importante seguir viviendo en su comuna “de siempre”.

La demanda también incluye a una enorme cantidad de jóvenes de provincias que vienen a estudiar a Santiago o a otras grandes ciudades, y que buscan un departamento para comprar o arrendar. “Esto siempre ha ocurrido; pero ahora la demanda es mucho mayor, porque el porcentaje de jóvenes que estudia, que hace 25 años era del 10%, hoy llega al 40%”, recalca Domínguez.

Otro nicho que menciona como creciente es el de gente de regiones que tiene una segunda vivienda en Santiago. Son empresarios o profesionales que deben venir con cierta frecuencia a la capital por trabajo, placer o incluso por razones médicas, y que en lugar de quedarse con parientes o en un hotel prefieren tener una segunda casa, que utilizan como oficina. Ellos demandan departamentos chicos, de 1 ó 2 dormitorios, y bien ubicados.

 

 



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Comentarios

1 Comentarios

Jaime :

URL http://www.imanquehue.com/proyectos-casas-departamentos/barrio-privado-la-fuente/chilena Publicado Jueves 28 de Octubre, 2010 - 15:05 hrs

que maravilla ojalá algún día pueda aspirar a ese tipo de inmueble...

 
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