La poesía de un sobreviviente - Revista Capital

Cultura

La poesía de un sobreviviente

A poco más de un año de sufrir un ataque cerebrovascular, el músico-poeta Mauricio Redolés vive un gran momento. Ha vuelto a los escenarios y su autobiografía ha sido elegida entre lo mejor del año.

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Por Juan Venegas
Fotos: Verónica Ortíz

El 31 de agosto del 2016, Mauricio Redolés sintió un intenso calor en su costado izquierdo, que recorría desde el hombro hasta la parte inferior de su pierna. Pensó que tenía puesto un guatero muy caliente y trató de quitárselo, pero no encontró nada. Intuyó que estaba sufriendo un ataque cerebrovascular y como pudo tomó el teléfono fijo de la casa y llamó a su vecino.

“Me había aprendido el número de memoria”, cuenta. Veinte minutos más tarde llegó la ambulancia que lo trasladó al Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Estuvo varios días sin conciencia, pero recuerda que en medio del sopor imaginaba estar en Roma, en Nueva York o en una película. Una tarde vio que la muerte se acercaba a su cama del hospital y la espantó a chuchadas. La enfermera que estaba a su lado le dijo “así se hace, Mauricio”...

“No me escandaliza ni me preocupa ir al CEP o ser leído por cuál o tal público. A mí me han criticado muchas veces… Estoy vacunado frente a eso. Ya no tengo prejuicios”.

“Mi propuesta era Inusual. Me vestía con la ropa que me había traído de Londres, un poco punk. Por otra parte tocaba blues o lo que yo llamaba blues. Cantaba muy desafinado”.

“Un día llega el poeta Maquieira, le digo ‘hola’ y no me contestó. Empezó a hablar para otro lado. Sentí en esa actitud un cierto desprecio clasista. Me paré y me fui”.

“Para el plebiscito del 88 había un ‘ellos’ y un ‘nosotros’. Hoy día no existe esa división. Ellos y nosotros somos todos y todos somos ellos, no hay una gran diferencia”.

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