Revista Capital

Mark Plati: “Bowie me enseñó a ser siempre curioso”

Por: Nuno Veloso

El 5 de noviembre de 1997, hace exactos veinte años, David Bowie regresó por segunda y última vez a Chile. Llegó de la mano del éxito arrollador de Earthling, dispuesto a poner su pistola de rayos en las cabezas de sus fans, entregando un show alucinante en el Court Central del Estadio Nacional.

La placa, que unía el vértigo de la electrónica con la potencia de una banda de rock, llevando la experimentación de 1. Outside a un terreno más pop, fue la primera colaboración del Delgado Duque Blanco junto al productor Mark Plati, coautor además de algunos de sus éxitos.

Fue el inicio de una relación creativa que contaría entre sus frutos álbumes cómo Hours… (1999), el inédito Toy (2001), Heathen (2002) y Reality (2003), y que se extendió por siete años, sobre los cuales conversamos en exclusiva con él, al teléfono desde su estudio de grabación en East Village, Nueva York...

Bowie tenía la idea de que cantara una niña en Thursday’s Child, y Mark Plati tenía una hija: “Traté de que lo hiciera, y ella no quiso (...) ‘No quiero cantar para nadie, quiero cantar para mis amigas’, decía. (...) Ahora cada vez que se acuerda se enoja conmigo por no haberla obligado”.

“Creo que cada nuevo disco era una aventura, porque no sabíamos a dónde íbamos. Y realmente me apegué a eso, a tratar de vivir de esa forma”.

En este departamento tengo ventanas, hay una terraza pequeña e hicimos cosas grandiosas acá. Caminábamos después por el barrio, a los restaurantes, y siempre salíamos y era divertido pasar y ver a la gente reaccionar al verlo. A él le encantaba este barrio”.

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