Revista Capital

100 años del natalicio de Violeta Parra

Tenía solo 49 años cuando Violeta Parra decidió dejar de de vivir, y su legado tiene un valor incalculable, no solo en Chile. Su enraizado amor por la tierra, el respeto por las costumbres locales y la manera de traspasarlas a futuras generaciones se mantiene intacto hasta hoy.

Y fue tan grande el legado de la artista,que a partir del 4 de octubre del 2016 hasta el día de hoy, se realizaron alrededor de 300 actividades en diferentes disciplinas para conmemorar los 100 años de Violeta Parra, quien en 1964 expuso sus arpilleras, óleos y esculturas en alambre en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre, en París, la primera exposición individual de un artista hispanoamericano en dicho museo.

Hija de un profesor de música creció en un ambiente rural y muy pronto sintió inclinación hacia la música, aunque también fue pintora, bordadora, escultora y ceramista. Comenzó a tocar la guitarra a los nueve años y a componer a los 12.

En 1964, a la edad de 47 años, expuso una serie de sus arpilleras, óleos y esculturas en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre. Para entonces vivía en Ginebra con el musicólogo suizo Gilbert Favre, al que dedicó composiciones de amor y desamor como Corazón maldito o Qué he sacado con quererte.

Su último disco, Las últimas composiciones aparece en diciembre de 1966. En febrero de 1967, Violeta Parra se quitó la vida. Escribió cientos de canciones pero nadie ha sido capaz de olvidar, siendo "Gracias a la vida" una de las más conocidas, su canción más optimista que finalmente fue su testamento.