Revista Capital

El regreso del rock de la vieja escuela

Por: Juan Venegas

Han sido tiempos de vacas flacas para el rock clásico. Hace casi dos décadas que no predomina en los rankings. Aquella figura romántica del rockero extravagante, derrochador y pachanguero, parece haber quedado archivada en algún texto arqueológico de la música popular.

Sin embargo, en momentos en que la venta de discos ya no da para hacerse rico y el streaming tampoco resulta muy lucrativo, observamos un fenómeno quizá silencioso, pero no menor: las últimas camadas de bandas de rock vuelven a vestirse de obreros, trabajando hasta conseguir un sonido propio que les permita abrirse paso entre tanto rap y reggaeton.

Es el caso de los norteamericanos The War on Drugs, banda de Filadelfia que en 2014 sorprendió con Lost in The Dream, una obra maestra que fundió el folk y el rock de los setenta con una atmósfera ambiental anclada en los ochenta. Adam Granduciel, cerebro y líder de la banda, ha construido uno de los sonidos más atractivos de los últimos años, retornando al uso de la guitarra eléctrica e incluyendo extensos solos, un hábito que parecía condenado a la extinción...

Si eres suscriptor, continúa leyendo esta nota en el papel digital.

Si aún no lo eres, suscríbete AQUÍ.