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Artículo correspondiente al número 262 (2 al 15 de octubre de 2009)
El olor a hierbas domina el ambiente, la ciudad ha quedado atrás y una vez rodeadas de árboles, las palabras de Marie comienzan a tener sentido. Más de 20 años de trabajo han llevado a Marie Arana (56) a ser la dueña y fundadora del único jardín terapéutico en Chile. Convencida de que trabajar con plantas no sólo ayuda a relajarse, sino que también levanta el ánimo y estimula la motricidad fina y gruesa, Marie creó El Herbarium un verdadero “jardín de los sentidos”, que es un espacio abierto a todo público, pero enfocado principalmente a niños, personas con habilidades diferentes y al adulto mayor.
Su amor por la naturaleza comenzó desde que era niña. A los seis años, un accidente la obligó a guardar reposo absoluto por dos meses. Entonces, su madre, haciendo hasta lo imposible por mantenerla quieta, instaló una especie de cuna en medio del jardín, que fue el santo remedio que, además, la hizo descubrir el beneficio del contacto con las plantas.
25 años después, en octubre de 1989, compró dos hectáreas de un sitio abandonado en Peñalolén. “Fue amor a primera vista”, cuenta Marie, quien con sus propias manos desmalezó y podó el lugar para transformarlo en lo que es hoy, un maravilloso y amplio jardín que promete llevar a cabo la misión que se impuso desde un comienzo: sanar a través de las plantas.
Su convicción y amor por la terapia hortícola la llevó a perfeccionarse. Por ello, en 2004 viajó a Canadá a un centro de rehabilitación para personas con problemas mentales y se certificó como terapeuta hortícola. Su experiencia en el centro Providence Farm terminó por convencerla y marcó la pauta de la capacitación y los talleres que se dictan hoy en El Herbarium. Marie recuerda que comenzó con un invernadero de 2x2, el que hoy se ha transformado en uno de 170 metros cuadrados.
Su último y más grande proyecto, iniciado en 2007, es la huerta comunitaria –Pillpa–, enfocada a niños de escasos recursos de Peñalolén. Pillpa significa mariposa en quechua, idioma que une a los países latinoamericanos, explica Marie. Así, en alianza con la Corporación Manos y Naturaleza, realiza talleres de capacitación y recreación para más de 50 niños en riesgo social de la comuna de Peñalolén. Con estas iniciativas, el jardín busca contribuir a controlar la delincuencia, el narcotráfico y la violencia en la comuna. El sueño de Marie es que El Herbarium sea un ejemplo de que uniendo voluntades y trabajando en red, se pueden construir grandes proyectos.