|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Coffee Break Digno de Ripley |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 280 (del 15 al 29 de julio de 2010)
De que Alvaro Saieh hizo un buen negocio al ingresar a Ripley no cabe duda. Quedó demostrado hace unos días, cuando decidió vender un 5% de su participación accionaria en la cadena y recaudó nada menos que 97 millones de dólares, más del doble de lo que costaba ese porcentaje cuando en mayo del año pasado compró a Marcelo Calderón el 20% de la firma en un total de 178 millones de dólares. Con la operación reciente, Saieh valoriza nada menos que en 380 millones ese mismo paquete accionario.
Lo que cuentan cercanos al empresario -dueño de Corp Group- es que no descarta deshacerse en el mediano plazo de la totalidad de estas acciones. La intención de Saieh desde un comienzo fue ingresar al pacto controlador de Ripley y, de paso, ayudar a su amigo Marcelo Calderón para mantener a flote su otro negocio, Johnson’s. De hecho, Saieh ofreció una prima por las acciones de éste que le permitieran acceder al control. Pero tanto Alberto Calderón como sus hijos rechazaron cualquier opción de que eso ocurriese y bloquearon todos los caminos. Saieh debió conformarse con mantener dos sillones en el directorio y esperar.
Dicen que todo partió mal desde el comienzo y que el controlador de Copesa se vio enredado en un lío familiar que poco y nada tuvo que ver con su presencia. Lo que no gustó a Alberto y sus hijos Lázaro, Andrés y Michel fue el diferencial de precio de la transacción con Marcelo Calderón respecto al valor de mercado. De hecho, en sus intentos por bloquear al empresario ellos mismos se hicieron de un 4,5% adicional en la propiedad a un precio que bordeó los 76 millones de dólares, con una valorización 71% mayor a la que Saieh había pagado.