Coffee Break

El fantástico mundo de H-Sur

-

 

Ver tocar a la banda tributo de Rush es una experiencia fascinante y adictiva. Es la mejor forma de comprobar que cada cierto tiempo es necesaria una cuota de nostalgia en nuestras vidas. Por Mauricio Contreras.



En pocas recomendaciones he recibido el mismo grado de efectividad de aquellos que han visto tocar a H-Sur en vivo. “Son tremendos, suenan igual”, es la proclama que se repite cada vez que se presentan, algo que no es muy frecuente, ya que este grupo suele tocar como máximo 4 veces al año.

El jueves 20 de noviembre la mejor banda tributo de Rush en Latinoamérica (según la revista Rolling Stones) cumplió diez años en un gran nivel, celebrando con un espectáculo que convocó a más de mil personas en el remozado Club Eve, en Vitacura. Cuando vi el aviso del show, me decidí y partí con mucho entusiasmo a este cierre de fin de año. Sabiendo que la catarsis venía (los asistentes vestían poleras y jockeys de Rush), avisé en mi casa que la cosa era para larga: dos horas y media tocando, más una hora antes para tener una buena ubicación. Un recital impecable, sin puntos bajos, con una atmósfera de show similar al grupo que lleva más de 30 años de éxito y que tiene seguidores por todo el mundo.

Pero, ¿por qué esta devoción por esta banda tributo? Simplemente, por la invitación que te proponen como asistente: un viaje por el mundo de Rush. Es un espectáculo, no una tocata. Los instrumentos son los mismos y la recreación del concierto calza en todos sus puntos: la iluminación, la proyección de los videos es un calco de los Rush y todo ese perfeccionismo se premia con un aplauso que cualquier artista nacional pagaría por tener.

Su baterista, Michael Dumay, un tipo que se las trae por su espíritu forjador, dice que H-Sur es un bien escaso y que eso es valorado cada vez que tocan. Muy cierto, el público de ellos es cautivo y recorre como peregrinos los lugares donde se presentan. Además, como banda tienen una gran gracia: escuchan a sus groupies, mucho antes que se consolidara Facebook; ellos ya prestaban mucha atención a los comentarios de sus seguidores en su guestbook en www.h-sur.com.

Su inyección de nostalgia es una comprobación de lo necesario que es recordar los buenos momentos del soundtrack de la vida de cada uno: canciones como Time Stand Still, Subdivisions, Mission y The Pass integran mi listado personal en las aventuras de colegio y universidad.

Los H-Sur son mucho más que una banda tributo, son un espectáculo en sí, una catarsis para los que nos gusta el trío canadiense y que hemos encontrado en este grupo de amigos una tremenda excusa para pasar un gran rato.

Comparte este artículo:

Síguenos en Facebook

x