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Bienvenido, te encuentras en Inicio Capital Legal Entrevista: Ramón Domínguez H. |
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Artículo correspondiente al número 209 (27 de jul al 08 de ago 2007)
Abogado de la U. de Concepción y el mejor alumno de su promoción.Como socio en la oficina de su familia participó en la defensa de Endesa en las centrales Ralco y Pangue, la de Bosques Arauco en recursos de protección de comunidades indígenas y la defensa de los ex trabajadores de Lozapenco.
Llegó a Santiago como socio de Morales Noguera Valdivieso y Besa para potenciar el área laboral y litigios.
-¿Cuáles son las áreas de litigios que están requiriendo la atención de las empresas?
-Las áreas muy regladas. En ese campo se sitúan el derecho ambiental y también los temas de derecho eléctrico, de aguas y los tradicionales conflictos tributarios. Asimismo, el derecho del consumo, que es un problema permanente para los sectores del retail. El derecho ambiental y la responsabilidad civil en sus diversas facetas: accidentes del trabajo, responsabilidad profesional, responsabilidad ambiental, responsabilidad de los directores y gerentes y responsabilidad extracontractual en general, tienen y tendrán un gran desarrollo.
-¿Cuáles son los sectores más litigiosos?
-Considerando solo el área de la empresa, hay un creciente desarrollo de conflictos laborales. Estamos asistiendo a una clara pretensión de abrir el campo de la negociación colectiva hacia la negociación interempresas, muy peligroso para las empresas medianas. También se están desarrollando una multiplicidad de asuntos ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, por la existencia de mercados de creciente concentración y por la creación del TDLC.
-¿Por qué los conflictos comerciales más relevantes se están resolviendo ante árbitros?
-Es un hecho que los tribunales están con una gran recarga de trabajo, y los magistrados con su tiempo al límite. Para ellos, y así debe ser, tiene igual importancia el juicio más modesto, que el más millonario. De esta forma, la justicia arbitral se hace necesaria, a fin de poder prestarle el tiempo y atención suficientes a casos de cuantía o trascendencia. También, influye el que ante jueces árbitros el proceso es más disponible por las partes, se aceptan medios de prueba más amplios y, en el caso de arbitradores, existe mayor posibilidad de fallar conforme a criterios más amplios que aquél que ofrece el mero texto legal. El árbitro tiene el tiempo y puede llegar a soluciones creativas. El problema es el elevado costo de los arbitrajes, que los hace de difícil acceso para las pymes.
-En el ámbito laboral, ¿cómo ha impactado el principio de la realidad de las empresas?
-Cada día las estructuras societarias están cediendo frente al principio de la realidad. Sin embargo, creo que muchas veces este principio es aplicado en forma exagerada, tomando como principio incontrarrestable el “pro operario”, en circunstancias que en un estado de derecho, si bien se debe reconocer la debilidad de la parte asalariada, no puede con ello llegarse a situaciones de injusticia, pues los empresarios son tan sujetos de derecho como los trabajadores.