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Bienvenido, te encuentras en Inicio Capital Legal Entrevista: Juan Pablo Olmedo |
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Artículo correspondiente al número 213 (21 de sept al 04 de oct 2007)
Abogado de la Universidad Católica, LLM, Universidad de Essex, socio de Colombara Olmedo, presidente de Pro Acceso y consejero de la Fundación ProBono. Es uno de los actores relevantes en el actual proceso legislativo de la ley de acceso a información pública, que incluye la creación del Consejo para la Transparencia.

-¿Cuáles son los principales efectos del fallo del Tribunal Constitucional en el caso Masprot contra el Servicio Nacional de Aduanas, en que el tribunal falló a favor del acceso a la información?
-¿Qué opina respecto de la labor que realiza el Tribunal Constitucional y el rol que cumple en la justicia chilena?
-¿Está de acuerdo con quienes aseguran que el TC juega una función política relevante y que debe por ello autolimitarse para no excederse en su función?
-En las sociedades democráticas la labor del TC es esencial para dar protección a los derechos fundamentales de las personas y de los inversionistas. Si bien las competencias y funciones del TC se encuentran en la Constitución, queda pendiente la dictación de la ley orgánica que regula su funcionamiento. El Estado se encuentra en un proceso de asimilar, integrar y dar cumplimiento a las sentencias del TC y debe generar el consenso que permita su plena incorporación al ordenamiento jurídico.
-¿Considera que el TC se ha convertido en un colegislador?
-Las competencias actuales del TC son el resultado de necesidades compartidas de la comunidad nacional. Sus atribuciones no difieren de aquellas que ostentan sus pares en las sociedades democráticas y abiertas. El establecimiento de límites al poder legislativo, fundado en el respeto de la Constitución y los derechos fundamentales, no puede considerarse como una interferencia, sino como una colaboración importante al perfeccionamiento del Estado de Derecho.