|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Capital Legal El pulso de las mineras |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 253 (29 de mayo al 11 de junio de 2009)
La abogada Alicia Domínguez lidera el equipo tributario de 140 profesionales de Ernst & Young Chile. Sabe lo que enfrenta la minería, su nicho de asesoría. Una tendencia que predomina hoy es que las compañías medianas traspasen sus proyectos a las grandes, dada la estructura de costos. Por Elena Martinez.
La suya es una especialidad afortunada. El trabajo no falta, sea cual sea el ciclo que el cliente enfrenta. Si hay bonanza, el movimiento se concentra en las compras y ventas; y si hay crisis, viene la imperiosa necesidad de rebajar costos. Hoy, ¡qué duda cabe!, es esta última la asesoría más requerida.
Tras un 2008 “fracturado” y disímil –con un primer semestre auspicioso y un último trimestre de dramáticas bajas en los precios de los commodities– la mirada de la abogada Alicia Domínguez es, sin embargo, serena al analizar la situación actual de las inversiones mineras en nuestro país.
Ese es su rubro en la auditora Ernst & Young Chile donde, como una de las especialistas en asesorías tributarias tanto en minería como en en energía, puede tomar el pulso cotidiano al movimiento de esas actividades en la coyuntura económica.
Ernst & Young Chile cuenta con uno de los mayores equipos tributarios del país. Ciento cuarenta profesionales se dedican a este rubro, de los cuales 40 son abogados y el resto, ingenieros y consultores. Otras áreas de asesorías –como riesgos, evaluaciones de activos o sustentabilidad– también tienen especialistas en el campo minero.
Al momento de analizar el escenario que enfrentan sus clientes, la abogada plantea que hoy ronda la cautela en las firmas que tienen proyectos de largo plazo. De las inversiones que fueron suspendidas, sólo aquéllas que demuestren ser realmente rentables por sus particularidades podrán ser reiniciadas. No así las que estaban en el límite de su rentabilidad.
Desde 2007 y parte del 2008, intensos en fusiones y adquisiciones, la industria minera pasó en los últimos tres meses del año pasado a una radical disminución de caja, y esto no sólo por la baja mundial de los precios de los minerales, sino que también muchas tuvieron que devolver dinero a sus clientes cuando los precios proyectados no se alcanzaron. Se sumó que el acceso al endeudamiento es menor, lo que incidió en proyectos que se postergaron.
Mayores demandas
Todo este escenario ha traído coletazos en materia de asesoría legal.
En la actualidad, uno de los servicios más demandados es “la búsqueda de todos los instrumentos posibles para rebajar costos y, dentro de eso, el tema tributario es un elemento súper importante en la compañía”.
Así, cualquier acción que sea eficiente –en rebaja de costos– o bien que posibilite anticipar flujos –como la recuperación de impuestos, en especial del Impuesto al Valor Agregado, IVA, que es cuantiosa dadas las inversiones involucradas– es útil y bienvenida por las empresas que acuden por asesorías.
En el caso de las mineras que no cuentan con iniciativas nuevas, la profesional señala que “en este minuto buscan cómo eficientar su posición financiera; o sea, cómo rebajar costos tributarios, y eso significa no caer en contingencias porque incurrir en errores tributarios es caro. Para eso nos llaman: para que los ayudemos a que el cumplimiento tributario sea de acuerdo a la ley y sin equivocaciones”.
Las fusiones –punto de particular interés en 2008– ahora no registran un incremento. Tampoco se ha visto un alza en la venta de activos por parte de empresas complicadas.
Sí han detectado en la auditora que compañías de talla mediana, cuyos proyectos por su escala podría no ser rentables para ellas y que en dicho escenario enfrentarían una eventual postergación, se interesan por vender esas iniciativas a empresas más grandes, en las que la rentabilidad aumenta por sus estructuras de costos.
“Ya está habiendo empresas que, no pudiendo desarrollar su inversión, porque no es rentable, la traspasan a otras compañías mediante una fusión, una venta o a través de cualquier forma de enajenación y a través de la cual reciben un precio que les conviene”, diagnostica Alicia Domínguez.
Otra tendencia en alza es la idea de las compañías mineras de integrarse verticalmente en su necesidad de recursos. Aquí se habla de energía eléctrica y agua, fundamentalmente. Los mecanismos son variados, dicen en la auditora, y van desde tener un contrato a largo plazo hasta invertir en su propia planta de generación eléctrica. Se trata de proveerse de aquellos insumos que son estratégicos y respecto de los cuales pueden tener algún manejo.