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Artículo correspondiente al número 221 (25 de ene al 21 de feb 2008)
Abogado de la Universidad de Chile y post grado en Gestión de Empresas de la Universidad Católica de Chile. Socio fundador de Tax Advisors, Blanche es especialista en planificación tributaria corporativa y familiar.
-¿Cómo califica el sistema tributario chileno?
-Es un sistema complejo. En las décadas de los 70 y 80 se simplificó bastante, utilizándose como un mecanismo de incentivo a la inversión y en los noventa se puso el acento en la recaudación, mediante el control de la evasión, pero aún se mantiene intacta una concentración del poder impositivo en manos del Presidente. El poder ejecutivo maneja el Servicio de Impuestos Internos, que tiene facultades para interpretar las normas, lo que muchas veces realiza con un criterio fiscalista. El poder legislativo sólo puede legislar a iniciativa del Presidente, y cuando lo hace incurre en deficiencias de carácter técnico. El poder judicial, en tanto, sólo se hace efectivo en la segunda instancia, ya que la primera está en manos del Servicio, pero sin que existan salas especializadas, lo que impide un efectivo control de la juridicidad de los actos de la administración, salvo las causas que logran llegar a la Corte Suprema.
-¿Qué le parece la creación de los tribunales especiales tributarios?
-Es indispensable la creación de una justicia tributaria especializada, que dé seguridad a las empresas y a las personas que se van a respetar las reglas del juego, esto es, el principio de legalidad en materia de impuestos, como asimismo las demás garantías constitucionales. Por otra parte, debe haber un equilibrio entre la obligación de fiscalizar que tiene la administración tributaria y el derecho a la vida privada de las personas.
-¿Cree que en Chile debería haber una racionalización del tema impositivo, eliminando impuestos específicos o distorsionadores?
-Absolutamente, soy partidario de eliminar el impuesto al crédito, el cual encarece el acceso al capital de trabajo necesario para el desarrollo de cualquier compañía que no tenga recursos propios. Por otra parte, es necesario eximir del impuesto de herencias y donaciones al traspaso de las empresas familiares de una generación a otra, puesto que este gravamen constituye un obstáculo para la subsistencia de las pequeñas y medianas empresas en el tiempo.
-¿Cuánto espacio otorga el sistema a las empresas y las familias para eludir impuestos?
-El sistema actual fomenta la creación de empresas para racionalizar la carga tributaria de las personas físicas; por ello, los matrimonios han reemplazado la sociedad conyugal por la sociedad civil o comercial, creando las sociedades de inversiones. Falta un trabajo en favor del sistema tributario de familia. No es justo que una persona soltera tribute lo mismo que una casada con tres hijos, si ambas tienen el mismo nivel de renta, ya que su capacidad contributiva es diferente.