Revista Capital

Julián López: “Cuando los órganos públicos actúan como querellantes, deben mostrar menos pasión”

-¿Cómo se explica que después de dos años de formalizados los miembros de la familia Ossandón Larraín, recién a fines de julio el Ministerio Público haya decidido cerrar la causa?

-La pregunta es, más bien, ¿cómo se explica que los miembros de la familia Ossandón Larraín hayan sido formalizados en una investigación en que nunca hubo antecedentes suficientes? Con los mismos datos, el Ministerio Público debió haber tomado esta decisión mucho antes.

-¿Qué le parece que el SII haya insistido con forzar un juicio, aun cuando el Ministerio Público ya había decidido no perseverar en la causa?

-En mi opinión, el SII cometió un grave error. Cuando los órganos públicos actúan como querellantes, deben mostrar menos pasión y más objetividad en la apreciación de los hechos.

-¿Cree que la resolución del juez Opazo deja de alguna manera en evidencia las fallas del SII para perseguir delitos tributarios?

-Pienso que sí, porque la resolución declaró tres cosas: primero, que la acción penal estaba prescrita; segundo, que el SII no tenía antecedentes suficientes para probar los hechos que imputaba; y tercero, que los hechos descritos en la querella ni siquiera eran constitutivos de delito. O sea, la resolución permite concluir que, en este caso, el SII falló en todos los aspectos en que fallar era posible.

-¿Tiene contemplado su cliente presentar alguna querella por los perjuicios ocasionados por esta causa? (cinco integrantes de la familia estuvieron con arraigo nacional y firma mensual).

-Eso se verá más adelante. Lo importante es que se confirma que la familia no incurrió en ninguna actuación ilícita y que las operaciones cuestionadas corresponden a una reorganización societaria legítima. Esto lo habían declarado antes, de manera aún más explícita, el 7° Juzgado de Garantía, en 2014; el 3° Juzgado Civil, en 2015; y el 30° Juzgado Civil y la Corte de Apelaciones de Santiago, este año. Las operaciones cuestionadas han resistido, consistentemente, el escrutinio judicial más severo.

-¿Queda abierta ahora alguna arista administrativa en este caso?

-Mis representados están reclamando ante los tribunales tributarios las liquidaciones de impuestos, y confían en que tendrán éxito también, en esa sede, porque aquí no existe evasión sino una mera discrepancia interpretativa sobre la aplicación de normas tributarias. El SII tiene en esos juicios una posición difícil, porque está pretendiendo que, por el solo hecho de reorganizar jurídicamente su patrimonio, cambiando la titularidad de sus activos entre sociedades relacionadas, se habría devengado impuestos por montos que superan el valor total de esos mismos activos. Y eso es algo que desafía al sentido común.