Capital Legal

Entrevista: Claudio Moraga Klenner

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Abogado de la Universidad de Chile.

Es experto en temas de derecho público, en particular concesiones de obras públicas y expropiaciones. Ha representado a los concesionarios de cárceles de los Grupos 1, 2 y 3, obteniendo un fallo favorable en el juicio arbitral contra el MOP que obliga a esa repartición pública a pagar 112 millones de dólares a la concesionaria Bas del Grupo 1. Es socio del estudio jurídico Miquel.

-¿Por qué cree que en general se considera como exitoso al modelo chileno de concesiones de obras públicas?
-El éxito radica básicamente en una equilibrada distribución de riesgos, en la idea de que el riesgo debe ser asumido principal, pero no exclusivamente, por quien puede controlar de mejor manera los distintos eventos que ocurren durante la vigencia de la concesión. Por ejemplo, el concesionario asume preferentemente el riesgo de construcción y de explotación, mientras que el Estado asume los efectos de esos eventos, cuando se tipifi can como hechos sobrevinientes.

-¿Cuál es principal problema o amenaza al sistema de concesiones?
-El sistema está generando mucho ruido. Se ha judicializado el problema de las tarifas por congestión, las que se impugnan por supuesta inconstitucionalidad. Además, existe la idea de que una concesión, necesariamente, debe contar con una vía alternativa gratuita, lo que jamás había sido aseverado desde un punto de vista jurídico - constitucional. Asimismo, el sistema judicial no tiene los recursos para cursar todas las multas por elusión de peaje, con lo que se crea la idea de que da lo mismo pagar o no pagar tarifas por el uso de las obras públicas.

-¿En qué pueden desembocar estos eventos?
-En un debilitamiento de las instituciones legales y contractuales básicas sobre las que se asentaron exitosos programas gubernamentales para el desarrollo de infraestructura pública en el país.

-¿Qué opina del proyecto de reforma legal del sistema de concesiones en que está empeñado el ministerio de Obras Públicas?
-El proyecto impulsado por el ministro Bitrán tiene el gran defecto de pretender mejorar solamente dos de las tres partes involucradas en las concesiones de obras públicas: los usuarios y la contraparte fi scal. Por un lado, el proyecto está centrado en la idea de mejorar el servicio al usuario, pero por otro, busca revitalizar la posición del MOP dentro del contrato de concesión. Además, no se destina una sola línea a atraer seriamente a nuevos inversionistas al país, los que constituyen la
tercera parte de cualquier sistema de concesiones exitoso.

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